¿Por qué sólo cine fantástico?

Muchos amantes del cine fantástico nos hacemos esta pregunta en algún momento: ¿Por qué nos gusta tanto ver historias imposibles cuando es la realidad lo que nos debería preocupar? Los detractores de este cine muchas veces lo juzgan infantil, insano, elemental, previsible o directamente perjudicial. Sin embargo, todas las culturas, de todas las épocas y lugares han construido historias que transponen la realidad, y que se han convertido en sus mitologías, en una parte esencial de su cultura.

Según Joseph Campbell las mitologías se construyen desde el subconsciente. En ellas se manifiestan sus esperanzas, su espiritualidad y sus miedos más profundos. El cine de terror, ciencia ficción y fantasía se ha convertido en la nueva mitología del hombre, y por eso merece verse con respeto e inteligencia.

En Dr. Caligari buscamos generar un espacio donde puedas encontrar películas fantásticas que siempre quisiste ver y no encontrabas en ningún lado. A pesar de la gran cantidad de films de estos géneros que llegan a las carteleras o videoclubes, el amante de estos géneros muchas veces advierte que el grueso de estas producciones no colman sus expectativas por ser simples, comerciales, que siguen la receta de algún otro film exitoso. También es bastante cansador ver tanta producción de un solo país (Estados Unidos), y tantas películas hechas en otros países imitando el cine norteamericano, con lo enriquecedor que es ver cine de todas partes del mundo.

Por eso tratamos de ofrecerte las rarezas, lo más extremo o lo más original. Si querés contactarte con nosotros para pedirnos alguna película en especial o solicitar un catálogo de los films que tenemos, manda un mail a caligarivideo@yahoo.com.ar.

jueves, 13 de agosto de 2009

Aragami

(Aragami)

Año: 2003

Nacionalidad: Japón

Dirección: Ryuhei Kitamura

Guión: Ryuhei Kitamura

Intérpretes: Takao Osawa, Masaya Kato, Kanae Uotano

Formato: DVD

Sinopsis: Dos samurais heridos llegan a un extraño templo en las montañas. Ambos caen extenuados, y uno de ellos despierta al día siguiente, ya curado por un misterioso benefactor que le dice que su amigo ha muerto a consecuencia de las heridas. El samurai es persuadido de pasar la noche en el templo, pero su anfitrión es el nefasto Aragami, un espíritu que se alimenta de carne humana.

Recomendación: Otro paseo de Kitamura por el género de las artes marciales, pero esta vez probablemente su máximo nivel narrativo. El film comienza como un film de terror sobrenatural al estilo de los relatos folklóricos de fantasmas de Kwaidan, de Masaki Kobayashi, acumulando misterio y con una iluminación y escenografía absolutamente maravillosas. Lo cual es una suerte, porque la acción no se moverá del recinto durante toda la película, y será construida sobre unos aceitados diálogos y más tarde sobre unos combates espectaculares.

La idea del Dios de la Destrucción buscando a quien lo destruya no es algo nuevo en el cine oriental; Death trance, Ichi the killer, Izo, incluso Azumi, del propio Kitamura, son variaciones sobre la misma idea, que es una metáfora mitológica del ciclo vital de muerte y resurrección que rige al Universo. El cristianismo trastocó la metáfora, volviéndola literal y despojándola del sentido original, por lo que lo único que nos queda es buscarla en el Oriente. Por suerte, en algunos casos, viene acompañada por cine en estado puro.

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