¿Por qué sólo cine fantástico?

Muchos amantes del cine fantástico nos hacemos esta pregunta en algún momento: ¿Por qué nos gusta tanto ver historias imposibles cuando es la realidad lo que nos debería preocupar? Los detractores de este cine muchas veces lo juzgan infantil, insano, elemental, previsible o directamente perjudicial. Sin embargo, todas las culturas, de todas las épocas y lugares han construido historias que transponen la realidad, y que se han convertido en sus mitologías, en una parte esencial de su cultura.

Según Joseph Campbell las mitologías se construyen desde el subconsciente. En ellas se manifiestan sus esperanzas, su espiritualidad y sus miedos más profundos. El cine de terror, ciencia ficción y fantasía se ha convertido en la nueva mitología del hombre, y por eso merece verse con respeto e inteligencia.

En Dr. Caligari buscamos generar un espacio donde puedas encontrar películas fantásticas que siempre quisiste ver y no encontrabas en ningún lado. A pesar de la gran cantidad de films de estos géneros que llegan a las carteleras o videoclubes, el amante de estos géneros muchas veces advierte que el grueso de estas producciones no colman sus expectativas por ser simples, comerciales, que siguen la receta de algún otro film exitoso. También es bastante cansador ver tanta producción de un solo país (Estados Unidos), y tantas películas hechas en otros países imitando el cine norteamericano, con lo enriquecedor que es ver cine de todas partes del mundo.

Por eso tratamos de ofrecerte las rarezas, lo más extremo o lo más original. Si querés contactarte con nosotros para pedirnos alguna película en especial o solicitar un catálogo de los films que tenemos, manda un mail a caligarivideo@yahoo.com.ar.

domingo, 16 de agosto de 2009

El profanador de tumbas

(The body snatcher)

Año: 1945

Nacionalidad: USA

Dirección: Robert Wise

Guión: Philip MccDonald, Val Lewton, basado en el cuento de Robert Louis Stevenson

Intérpretes: Boris Karloff, Bela Lugosi, Henry Daniell, Edith Atwater, Russell Wade, Rita Corday, Sharyn Moffett, Donna Lee

Formato: VHS

Sinopsis: El dr. MacFarlane necesita para sus investigaciones cadáveres, que le son suministrados por Gray, un saqueador de tumbas que durante el día trabaja como cochero. Cuando se hace difícil conseguir nuevos cuerpos, Gray no duda en matar.

Recomendación: Basada en un relato del gran Robert Louis Stevenson, este film pertenece a las últimas películas de la época gloriosa de la productora RKO Pictures, posterior a las de Jacques Tourneur. Aprovechando la incorporación en sus filas de un actor de inmenso talento como era Boris Karloff, la historia gira en torno a una enemistad entre MacFarlane, un renombrado médico, y Gray (Karloff), su proveedor de cadáveres, que devenirá en obsesión y tragedia. Una vez más, este actor interpreta a un villano terrible, cruel y sarcástico, pero al mismo tiempo digno de compasión.

Es imprescindible también destacar los decorados decimonónicos de Walter Keller y Albert D’Agostino y especialmente la delicadísima fotografía de Robert De Grasse, tan profesional e inspirado como en El hombre leopardo.

Robert Wise demuestra una vez más su originalidad y maestría, tanto en las escenas de diálogos como en los intensos momentos de acción, como el del sombrío final, logrando imágenes perfectas.

El planeta desconocido

(Forbidden planet)

Año: 1954

Nacionalidad: USA

Dirección: Fred MacLeod Wilcox

Guión: Irving Block, Allen Adler, Cyril Hume, basado en “La tempestad”, de William Shakespeare

Intérpretes: Walter Pidgeon, Annie Francis, Leslie Nielsen, Warren Stevens, Jack Kelly, Earl Holliman

Formato: VHS

Sinopsis: En el año 2250 una nave espacial terrestre descubre el planeta Altair IV donde viven el dr. Morbius y su hija, únicos sobrevivientes de una antigua expedición. Tienen como ayudante a Robby, un robot creado por Morbius. Los antiguos ocupantes del planeta, los Krells, han desaparecido. La tecnología que dominaban les permitía materializar los pensamientos.

Recomendación: Interesante película, que pese a sus puerilidades, lleva al año 2250 la idea central de La tempestad, la obra de William Shakespeare, con bastante ingenio. La misma idea fue tomada muchos años después en Esfera, de Barry Levinson, con los resultados que todos conocemos y lamentamos. Aquí los efectos especiales son sobresalientes, y la dirección de arte del siempre talentoso Cedric Gibbons acompaña perfectamente una historia quizás demasiada “charlada” por sus personajes pero aun así entretenida.

El mago de Oz

(The wizard of Oz)

Año: 1939

Nacionalidad: USA

Dirección: Victor Fleming

Guión: Noel Langley, Florence Ryerson, Edgar Allan Woolf, basado en el libro de Lyman Frank Baum

Intérpretes: Judy Garland, Frank Morgan, Ray Bolger, Bert Lahr, Jack Haley, Billie Burke, Margaret Hamilton, Charlie Grapewin

Formato: DVD/VHS

Sinopsis: La pequeña Dorothy vive aburrida en la granja de su familia en Kansas, anhelando conocer el mundo. Un día, su sueño se hace realidad, trayendo un tornado que arranca su casa del suelo y la deja en una tierra fantástica y desconocida. Allí, junto a su perro Toto y amigos que irá conociendo en el camino, buscará llegar a la Ciudad Esmeralda, donde se encuentra el Mago de Oz, el único que puede ayudarla a volver a su hogar.

Recomendación: Esta es una de esas películas “indelebles” del cine fantástico. Incluso odiándola, es imposible negar su importancia.

Es también uno de los títulos emblemáticos de la producción hollywoodense de los años ’30, donde era muy poco el lugar que se le dejaba al artista, y todas las decisiones eran tomadas por ejecutivos, situación que empezaría a modificarse con la entrada al cine de directores como Orson Welles. A pesar de figurar sólo Fleming en los títulos, este film tiene tres directores más: King Vidor, George Cukor y Richard Thorpe, con lo cual se ejemplifica perfectamente la importancia que un director tenía en esa época.

También la película potenció esa abominable costumbre inaugurada por Blancanieves y los siete enanitos ese mismo año, de convertir toda película infantil en un insufrible musical.

Pero más allá de las antipatías, es imprescindible ver este film, especialmente por su significancia visual. Los decorados de Cedric Gibbons, probablemente el mejor escenógrafo de su época, son impactantes y pueden sorprendernos a cada momento, demostrando que muchas “novedades” visuales de nuestro presente cinematográfico ya estaban pensadas desde hace rato.

La mitología de El mago de Oz, sólo comparable por su potencia e influencia en la cultura fantástica universal, a Alicia en el País de las Maravillas, sigue alimentando y sirviendo de parámetro a las nuevas obras de este género.

Es una lástima que el poder liberador que toda mitología posee haya sido sojuzgado en esta versión y utilizado en sentido inverso, con un tinte moralista y pacato, casi enemistado ideológicamente con la ensoñación. Pasando por alto sus puntos negativos, es posible sin embargo disfrutarla, y mucho.

El Golem

(Der Golem)

Año: 1920

Nacionalidad: Alemania

Dirección: Paul Wegener, Carl Boese

Guión: Paul Wegener, Henrik Galeen

Intérpretes: Paul Wegener, Albert Steinruck, Lyda Salmonova, Otto Gebuhr

Formato: VHS

Sinopsis: Bajo el reinado de Rodolfo II de Habsburgo, el rabino Loew da vida a una criatura de arcilla, el Golem, gracias a una palabra revelada por Astaroth encerrada en una estrella colocada en el pecho de la criatura. Pero el Golem se transforma en su propio amo, sembrando muerte y destrucción a su paso.

Recomendación: Excelente versión de la leyenda talmúdica del hombre artificial, muy emparentada con el posterior mito moderno de Frankenstein. Wegener, quien interpreta aquí al Golem, había realizado en 1914 una primera versión, mas improvisada. Aquí impresiona el trabajo de reconstrucción de época, de efectos especiales y de fotografía (a cargo del talentoso Karl Freund, quien más tarde, en Estados Unidos, dirigiría La momia y Las manos de Orlac). Hay en todo el film una atmósfera fantástica y sensual que remite a obras como Las mil y una noches, lo que la convierte merecidamente en una de las piezas clave e imprescindibles del asombroso período mudo alemán.

El fantasma del convento

(El fantasma del convento)

Año: 1934

Nacionalidad: México

Dirección: Fernando De Fuentes

Guión: Jorge Prezet, Juan Bustillo Oro, Fernando De Fuentes

Intérpretes: María Ruel, Enrique Del Campo, Carlos Villatoro, Paco Martínez, José I. Rocha, Victorio Blanco

Formato: VHS

Sinopsis: Dos hombres y una mujer tienen un accidente automovilístico y se encuentran perdidos en la noche. Un misterioso sujeto les señala que pueden refugiarse en un convento de las cercanías que pertenece a monjes enclaustrados de la Orden del Silencio. Una terrorífica velada espera a los visitantes. Es la película más significativa del género de terror del cine mexicano de esa época, del director más importante de la década del '30.

Recomendación: Sorteando el obstáculo que suponen unas actuaciones bastante deficientes y unos diálogos rozando la ridiculez, así como cierta morosidad en el montaje, ambas cosas producto de una impronta de la época en que fue filmado, se puede disfrutar perfectamente de uno de los primeros clásicos del terror mexicano, obra del prolífico director Fernando de Fuentes.

La historia es simple y juega en el terreno de la superstición temerosa que se crea alrededor de cualquier edificio en ruinas. El trasfondo de la historia, sin embargo, que envuelve un libro demoníaco, un pacto con el Diablo y un sacerdote que no puede ser enterrado, tiene algo de fascinante y evoca esa atmósfera tan inquietante de las Leyendas de Gustavo A. Bécquer, que mas tarde películas como La noche del terror ciego intentarían captar sin lograrlo.

El fantasma de la Opera

(Phantom of the Opera)

Año: 1925

Nacionalidad: USA

Dirección: Rupert Julian

Guión: Walter Anthony, Elliot J. Clawson, basado en la novela de Gaston Leroux

Intérpretes: Lon Chaney, Mary Philbin, Norman Kerry, Gibson Gouland

Formato: DVD

Sinopsis: Erik es un hombre deforme que vive en los sótanos de la Opera de París. Los ruidos que produce por las noches y algunas apariciones esporádicas le han ganado la fama de un fantasma. Cuando Christine Daeé llega con sueños de convertirse en cantante, él se enamora perdidamente. Oculto detrás de una máscara logra entablar una relación con ella. Erik le enseña entonces las artes de la ópera y el bel canto, formándose entre ellos un vínculo misterioso.

Recomendación: Ni la mediocre versión de Arthur Lubin, ni la ochentosa y aburrida de Dwight H. Little, ni siquiera la trastornada y aparatosa de Dario Argento, tienen nada que hacer frente a este clásico inmortal e imperecedero. Es cine mudo, y a algunos les puede costar juntar un poco de ganas para ver un film de esta clase, pero el esfuerzo bien vale la pena. Pocas películas del período mudo tienen tanta pasión y dinámica como esta interesantísima versión de libro de Gaston Leroux, dirigida por un muy competente Rupert Julian. El director logra imágenes exquisitas con la simplicidad de una composición cuidada, ayudado por los impresionantes decorados de Russell Gausman, recientemente homenajeados en V de venganza.

Ni que hablar de la magistral interpretación de Lon Chaney, que hace gala de un manejo corporal envidiable, y muy sutil para los ademanes histéricos que otro actor hubiera hecho en su lugar, Chaney es Eric, y diseñó para este film uno de sus mejores maquillajes, que no pudo ser superado jamás.

“Christine: tienes tiempo hasta mañana a las 11 de la noche para enamorarte de mí. Son bastantes horas. Si para ese momento sigues sin amarme moriremos todos” dice Eric en un pasaje de la novela, convirtiéndose en el más extremo y enloquecido héroe romántico. Y todos sabemos que Eric morirá, luchando contra todo, contra su fealdad, contra el rechazo de Christine, contra las fuerzas del orden y el buen gusto. Morirá por un amor imposible, enfermo, egoísta y, sobre todo, que no vale la pena, pero en el que cree ciegamente. Su cuerpo empapado será entregado a las autoridades competentes, que lo archivarán y olvidarán.

Pero nosotros lo recordaremos con su capa al viento, sobre las gárgolas de la Opera, masticando la traición y jurando, entre dementes carcajadas, vengarse de todos.

Te vamos a extrañar, Eric.

El espectro del río

(House by the river)

Año: 1950

Nacionalidad: USA

Dirección: Fritz Lang

Guión: Mel Dinelli

Intérpretes: Louis Hayward, Jane Wyatt, Lee Bowman, Anne Shoemaker, Kathleen Freeman

Formato: VHS

Sinopsis: Un escritor mediocre y psicópata ve coronada su carrera por el inesperado éxito que adquieren sus libros, gracias al asesinato de su bella y acosada mucama a la que ha estrangulado cuando ella no aceptó sus proposiciones. Manejando su psicosis, obliga a su hermano a que se transforme en cómplice de la "involuntaria" muerte. El cadáver será arrojado al río dentro de una bolsa. Pero un día ésta aparece flotando. El escritor irá tejiendo una siniestra trama alrededor de su esposa y su hermano.

Recomendación: Maravillosa película de uno de los grandes creadores del cine alemán, pero filmada en Estados Unidos, donde el cineasta se había exiliado.

Una historia de suspenso clásica, un asesino, un triángulo amoroso y un río que irremediablemente traerá de vuelta lo que arrojen en él, son sólo excusas para que Lang despliegue su afilado sentido de la narración, con una puesta en escena que hace del río un personaje más.

La habilidad que demuestra el director en los encuadres y los juegos de luces y sombras lo muestran como artista experimentado, que maneja la composición del cuadro como sólo lo hacían los cineastas que habían pasado por el período mudo, y habían aprendido a explotar todo el potencial expresivo de la imagen, habilidades que el cine sonoro tendió a aminorar, imponiendo la hegemonía de la palabra.

El día que paralizaron la Tierra

(The day the Earth stood still)

Año: 1951

Nacionalidad: USA

Dirección: Robert Wise

Guión: Edmund H. North

Intérpretes: Patricia Neal, Michael Rennie, Hugh Marlowe

Formato: DVD/VHS

Sinopsis: Un plato volador aterriza en Washington. Un alien llamado Klaatu y su robot Gort descienden del mismo. Él trata de advertir a la población del peligro de una guerra nuclear, pero el miedo lleva a los humanos a hacerlo prisionero.

Recomendación: Uno de los films más representativos de la ciencia-ficción de los ’50, y realizado con una factura técnica impecable. Muy buenas actuaciones, excelentes efectos especiales y un guión siempre entretenido la hacen una película grata de ver.

Robert Wise venía de la productora de Val Lewton, que en los ’40 habían renovado el terror a fuerza de talento y prolijidad, y ya había dirigido para ellos la lograda El profanador de tumbas (The body snatcher, 1945), por lo que no es de extrañar la eficacia con que lleva adelante la narración en este film.

Es bastante fácil hacer de este film una lectura cristiana, según la cual Klaatu, el extraterrestre, sería un mesías moderno: es ignorado y luego perseguido por los gobernantes, lleva a cabo milagros, logra hacerse de un puñado de fieles, es traicionado y muerto, y resucita para dejar su mensaje.

Lo que no queda claro es la naturaleza pacifista del mensaje de la película. Klaatu no viene a inspirar la paz, sino una versión moderna del famoso temor de Dios: la amenaza de una policía robot que destruye toda civilización violenta. El día que paralizaron la Tierra no es sólo una buena película. Es también una muestra cristalina de lo que el inconciente colectivo estadounidense entiende por pacificación, así que mejor no nos sorprendamos ante tanto bombardeo actual: Klaatu ya nos había avisado.

El cuerpo y el látigo

(La frusta e il corpo)

Año: 1963

Nacionalidad: Italia

Dirección: Mario Bava

Guión: Ernesto Gastaldi, Ugo Guerra, Luciano Martino

Intérpretes: Christopher Lee, Daliah Lavi, Tony Kendall, Isli Oberon, Harriette White Medin, Jacques Herlin, Luciano Pigozzi, Dean Ardow

Formato: VHS

Sinopsis: A pedido de su hermano Christian, el Barón Kurt Menliff regresa a su mansión en el Mar Báltico luego de un largo exilio. Christian acaba de casarse con Nevenka, adicta a los placeres de la flagelación y presa ideal para el sádico Kurt. Éste es estrangulado, pero reaparece todas las noches. Necrofilia, sadomasoquismo, sangre y espanto se conjugan para lograr una fantástica sinfonía de horror.

Recomendación: Una de las más grandes obras de la década del ’60, que tiene todo para serlo: un Christopher Lee más imponente y despiadado que nunca, unos encuadres magistrales de Mario Bava, una deslumbrante fotografía a cargo de Ubaldo Terzano y una historia de amor necrofílica y siniestra con guiños al macabro universo de Poe.

Cuando Tim Burton filmaba El cadáver de la novia, esa otra joya de la necrofilia poética, declaraba sus abiertas intenciones de homenajear visualmente a Mario Bava, y viendo esta película se entiende el porqué. La belleza de la puesta en escena y los juegos con el color y la iluminación justifican por sí solos su visionado, y sin embargo, la película acomete con un guión fascinante e inusual, plagado de inquietantes metáforas sexuales.

Los ’60 no podrían existir sin ella, y las décadas siguientes probablemente tampoco.

Dracula

(Horror of Dracula)

Año: 1957

Nacionalidad: UK

Dirección: Terence Fisher

Guión: Jimmy Sangster, basado en la novela de Bram Stoker

Intérpretes: Peter Cushing, Christopher Lee, Michael Gough, Melissa Stribling, Carol Marsh, Miles Maleson

Formato: VHS

Sinopsis: Probablemente la mejor producción de la Hammer. El género de terror estaba venido a menos desde las producciones de la Universal de los años '30, hasta la aparición de este film. Con un guión denso y sobrio al mismo tiempo, con un monstruo que sin demasiados prólogos aparecía de inmediato, sin demasiada grandilocuencia y con una magia tan sutil como eficaz, Fisher nos entrega una nueva estética que une la poesía con el terror en una sinfonía de colores que acerca el resultado a una obra mayor.

Recomendación: Si, el Dr. se la juega: estamos ante la mejor versión de Dracula, la impresionante novela de Bram Stoker, y no hay nada que hacer contra eso.

El guión se aparta bastante de la historia original, desde su mismo comienzo, y esa sea probablemente una virtud: la película hace su propio camino, y lo hace muy bien. La acción es tan dinámica y los personajes tan apasionados (y soberbiamente interpretados, por supuesto, por unos impecables Christopher Lee y Peter Cushing) que parece haber sido filmada dos siglos después de esa teatral, estática y sobrevalorada versión de Tod Browning.

Paradójicamente, este film es probablemente más cercano que cualquier otro al espíritu del libro, en su potente carga de sexualidad sugerida y en la fuerza con que ambas partes se enfrentan.

Cabe destacar también la fotografía de J. Asher y el trabajo de ambientación, donde se lucen especialmente los escotes femeninos, que se convertirían a partir de este film en una de las marcas de fábrica de la productora Hammer, que a raíz de el éxito del film, se zambulliría completamente en el género, produciendo tantas obras irrepetibles.

Demencia 13

(Dementia 13)

Año: 1961

Nacionalidad: USA

Dirección: Francis Ford Coppola

Guión: Francis Ford Coppola

Intérpretes: William Campbell, Luana Anders, Bart Patton, Mary Mitchel, patrick Magee, Ente Dunn

Formato: DVD

Sinopsis: Cuando John Halloran muere de un infarto, su esposa teme no cobrar la herencia. Escribe entonces una carta al resto de la familia anunciando que John ha tenido que viajar a New York por negocios. Cuando se traslada a la mansión familiar buscando insertarse en la familia, y sobre todo en el testamento, descubre que éstos celebran un morboso ritual.

Recomendación: Es la primera película de Coppola. A muchos le alcanza con esto para querer verla. ¿Cómo no querer ver la opera prima de alguien que después dirigiría esa obra monumental que es Apocalypse now? Pero dejando de lado eso, la película se defiende por sí sola.

Coppola, como pupilo de Roger Corman, lo había acompañado en varias de sus aventuras fílmicas, entre ellas la saga de películas de Edgar Allan Poe. Hay en esta serie de films algo que con el Dr. Caligari encontramos fascinante: la aristocracia en decadencia. Esos castillos y mansiones que conocieron días de gloria y ahora se derrumban bajo su propio peso sobre sus enloquecidos y enfermizos propietarios.

En Demencia 13, el director ensaya la fórmula aprendida pero en versión años ’60, lo cual implica ambientarla en la actualidad y agregarle un asesino psicópata.

Aún con sus desprolijidades de guión y de montaje, la película cumple, pero es también un buen ejemplo de lo traicionero que puede ser sujetarse a una moda, porque es en los momentos en que se olvida de plagiar a Psicosis cuando la película levanta vuelo y asume una identidad propia. Es una lástima que no ocurra más seguido.

Aelita, la reina de Marte

(Aelita)

Año: 1924

Nacionalidad: Rusia

Dirección: Yakov Protazanov

Guión: Hedor Ocep, Alexei Falko, basado en la obra homónima de Alexei Tolstoi

Intérpretes: Igor Ilinsky, Yulia Solntseva, Nikolai Tseretelli, Nikolai Batalov, Vera Orlova, Valentina Kuinzhi, Pavel Pol, Nadia Tretyakova, Konstantin Eggert

Formato: VHS

Sinopsis: El ingeniero Loss, presa de un enorme pesimismo con respecto a lo poco que la Tierra ofrece al hombre, intenta viajar a Marte para lo que trabaja en el diseño de los planos de un sofisticado cohete. Luego de una disputa conyugal, Loss le dispara a Natasha, su mujer y huye de su casa. El cohete está terminado y decide anticipar su viaje acompañado de Gusev y de Kravcov, el detective que investiga la muerte de Natasha. Marte tiene en Aelita a su bella soberana, mal aconsejada por un pérfido primer ministro que ejerce una férrea dictadura sobre los habitantes, que viven en la esclavitud.

Recomendación: Despareja, desproporcionada, incoherente, este clásico mudo es de todas maneras recomendable para cualquier aficionado que quiera bucear en los orígenes de la ciencia ficción cinematográfica. Basándose en una novela de Alexei Tolstoi, aunque probablemente sin poder reflejar todas sus complejidades dramáticas, la película sigue los avatares de Loss, quien atormentado por la supuesta infidelidad de su esposa, cae en el crimen y termina construyendo un cohete para huir a Marte, donde reina Aelita, quien con un poderoso telescopio ha estado espiándolo. El amor entre Aelita y Loss se verá entorpecido por sus concepciones políticas (monárquicas las de ella, socialistas las de él) generándose una rebelión de los esclavos marcianos. Protazanov venía de trabajar dentro de la vanguardia francesa, por lo que las escenografías marcianas se entregan de lleno a los delirios futuristas más extremos, y esto es ya de por sí una razón para su visionado. En su momento, dado la magnitud de su producción, fue la película soviética más promocionada de su época, cayendo más tarde en el olvido, siendo eclipsada por clásicos más consistentes como El acorazado Potemkin.

20.000 leguas de viaje submarino

(20000 leagues under the sea)

Año: 1916

Nacionalidad: USA

Dirección: Stuart Paton

Guión: Stuart Paton, basado en la novela de Jules Verne

Intérpretes: Allan Holubar, Jane Gail, Dan Hanlon

Formato: VHS

Sinopsis: Fue el primer film con efectos especiales que causaron estupor en los espectadores de aquella época. El argumento se refiere a un grupo de científicos americanos que en el siglo XIX investiga una serie de naufragios aparentemente causados por un monstruo. En el curso de la investigación descubren al verdadero culpable: el submarino Nautilus comandado por el capitán Nemo. La producción de este film duró un año y medio. Las escenas submarinas fueron filmadas en las Bahamas. Para ello se utilizó una cámara submarina perfeccionada por la familia Williamson. Fue algo espectacular para aquellos tiempos., la primera versión de la novela, en la que se encadena también la historia de La isla misteriosa, otra novela de Jules Verne donde reaparece el capitán Nemo, esta vez un poco más benévolo. La película busca la innovación, las escenas de acción, la novedad –a través de, por ejemplo, las tomas subacuáticas- , en desmedro quizás de la narratividad. Sin embargo, es imposible pasarla por alto a la hora de hacer un repaso por los orígenes de la ciencia ficción y las aventuras cinematográficas.

Recomendación: La sombría figura literaria de Nemo es aquí reemplazada por un marinero de traza oriental que no le queda tan mal, y se le da una explicación a su accionar, cosa que Verne no hizo, encuadrada en un registro de aventura exótica al estilo Sandokán. De todas formas, y pese a estas particularidades orientadas probablemente a hacerla más comercial, es una película que merece verse sobradamente, aunque sea en su carácter de pionera.

sábado, 15 de agosto de 2009

Zardoz

(Zardoz)

Año: 1974

Nacionalidad: UK

Dirección: John Boorman

Guión: John Boorman

Intérpretes: Sean Connery, Charlotte Rampling, Sara Kestelman, John Alderton

Formato: DVD

Sinopsis: Año 2293. En la Tierra sólo sobreviven dos razas: los inmortales, la clase privilegiada e intelectual, que vive en un lugar paradisíaco y aislado llamado el Vortex. Los otros viven miserablemente en un mundo contaminado, violento y en ruinas, adorando a su dios Zardoz. Zed, uno de los exterminadores del mundo inferior, se infiltrará en el Vortex, trayendo consigo la destrucción.

Recomendación: Peculiar film del generalmente peculiar John Boorman, (El exorcista II, el hereje, Deliverance, Excalibur, La selva esmeralda, El sastre de Panamá) que hace aquí todos los experimentos visuales que no pudo hacer en el resto de su carrera. Algunos le salen bien, otros no tanto. Pero lo que más llama la atención es el enfoque que le da a una cuestión vista numerosas veces en el cine.

Tenemos aquí un futuro distante con dos sociedades separadas, pero una esclavizada, sin saberlo, por la otra, mediante el “dios” del título y la tecnología. Entonces surgirá un Sean Connery, con un look muy Pancho Villa pero en calzoncillos rojos, que desafiará el orden impuesto. ¿No lo vimos esto ya? Si, en Fuga del siglo XXI, en 1984, en Un mundo feliz, en Fahrenheit 451, en La máquina del tiempo, en Gattaca, en La isla, en Código 46, y así podríamos seguir.

Lo extraño en este film es la visión mitológica superpuesta a la lucha de clases sociales, donde se revela a la clase dominante hastiada de su confort como la instrumentadora de su propia destrucción a través de un mesías brutal que trae consigo la llama de la violencia, la muerte, y la sexualidad.

Zardoz no ha envejecido del todo bien, y la imaginería visual de los ’80 le juega en contra un par de veces, pero es de visión imprescindible para conocer la ciencia-ficción de ese período y para entender a uno de los autores más ocultos e inclasificables del cine norteamericano.

Wolf Creek

(Wolf Creek)

Año: 2006

Nacionalidad: Australia

Dirección: Greg McLean

Guión: Greg McLean

Intérpretes: John Jarratt, Nathan Phillips, Cassandra Magrath, Kestie Morassi

Formato: DVD

Sinopsis: Tres desprevenidos turistas emprenden un viaje a través de Australia. Cuando vuelven de una excursión de 4 horas al cráter de Wolf Creek, encuentran su auto sin funcionamiento. Luego de unas horas, reciben la ayuda de Mick, un cazador amigable y bromista, quien revelará ser más tarde un sádico asesino.

Recomendación: Esta película narra las desafortunadas experiencias de un trío de jóvenes turistas ingleses que deciden conocer el enorme cráter de Wolf Creek, y terminan topándose con un brutal asesino. Estamos viviendo unos tiempos en que cualquier mamerto que pueda conseguir una cámara sale al ruedo cinematográfico con una película de psicópatas bajo el brazo, y cree estar haciendo cine crudo, audaz y extremo sólo por contar con un personaje creativamente cruel y unos cuantos hectolitros de sangre.

McLean, en cambio, demuestra en este film un talento narrativo fresco, instintivo, apoyado por unos personajes queribles y reales, y un asesino realmente inquietante, por su directa y desintelectualizada relación con la muerte, lo que hace de esta una película muy disfrutable, a pesar de las carencias de un guión que no parece querer ir para ningún lado deliberadamente.

War-trix

(Avalon)

Año: 2000

Nacionalidad: Polonia/Japón

Dirección: Mamoru Oshii

Guión: Neil Gaiman

Intérpretes: Malgorzata Foremniak, Wladislaw Kowalsky, Jerzy Gudejko, Dariusz Biskupski, Bartek Swiderski, Katarzyna Bargielowska

Formato: DVD

Sinopsis: En un futuro cercano los jóvenes participan en un juego de realidad virtual llamado Avalon. Siguiendo las jerarquías típicas del rol, guerrero, clérigo, ladrón, etc., se enfrentan a soldados y fuerzas militares generadas por el ordenador madre. Ash es la reina de este juego, quien al conocer la noticia de que su antiguo líder se encuentra en estado vegetal a causa de haberse introducido en un nivel superior, decide desafiar al sistema. Esto se convertirá en una obsesión y ayudada por un ex-compañero y un misterioso clérigo, reunirán un grupo para introducirse dentro del corazón del mundo virtual y traer de vuelta a su amigo al real.

Recomendación: Interesante film de realidad virtual que sobresale del conjunto por su casi ausencia de escenas “de acción”. Su protagonista, Ash, es antes que nada, un alma solitaria y llena de angustia, que persigue incansablemente acceder a un nivel superior del juego en el cual “trabaja” para encontrar respuestas, pero sobre todo para darle un propósito a su vida, en esa realidad fantasmagórica y carente de afectos en la que vive.

Como toda película que aborda la temática de la realidad virtual, War-trix cuestiona la noción de realidad “real” en la que necesitamos creer la mayoría del tiempo, pero lo hace desde la sencillez y la cotidianeidad, con una estética austera y depresiva, que la acerca más a la Praga imaginada por Kafka que a Matrix.

Y es su final sorpresivo, que paradójicamente se intuye desde el primer momento, el que revela al film como kafkiano en su espíritu mismo, al mostrar al individuo amalgamado con su trabajo o sus deberes, al mismo tiempo que distanciado de su identidad y su ser mas íntimo.

Voces en el bosque

(The woods)

Año: 2005

Nacionalidad: USA

Dirección: Lucky McKee

Guión: David Ross

Intérpretes: Agnes Bruckner, Patricia Clarkson, Bruce Campbell, Rachel Nichols

Formato: DVD

Sinopsis: La Academia Falburn es un prestigioso internado de niñas que está en las profundidades del bosque. Su estudiante más nueva, Heather Fasulo, no es como las demás: ella escucha voces. Abandonada por sus padres, y bajo el cuidado de la amenazadora Sra. Traverse y su temible grupo de asistentes, rápidamente se da cuenta de que en Falburn nada es lo que parece, especialmente cuando sus compañeras comiencen a desaparecer misteriosamente.

Recomendación: Después de el auspicioso debut que fue May, aquí titulada La cara del horror, McKee afronta con mucha más seguridad y pulso fílmico su segundo opus, logrando una película con momentos fascinantes.

Continúa, eso sí, con las intenciones algo molestas de retratar el complejo universo emocional femenino, cuando a mi juicio no tiene todavía las armas para hacerlo. Esto se hace más evidente en Metamorfosis, el capítulo que el cineasta dirigió para la serie Maestros del horror. Sin embargo, hay que concederle que Voces en el bosque es su mejor intento en este territorio.

Hay excelentes actuaciones, especialmente de Agnes Bruckner, la protagonista, y especialmente de Patricia Clarkson, que compone un personaje ambiguo y aterrador. También hay que mencionar la correcta ambientación en los años ’60, aunque poco se vea del “mundo exterior” al colegio. Un film atmosférico, sugestivo, con ecos de la magistral Suspiria de Argento, y con una mirada original sobre el mundo de la brujería, alejada del imaginario visual cristiano, adentrándose en los antiguos y misteriosos cultos arbóreos del paganismo europeo, lo que le hace ganar un aura única y delicada.

Pareciera que estamos siendo testigos del nacimiento de un nuevo autor dentro del género del terror. Ojalá no nos equivoquemos, se necesitan con urgencia.

Versus


(Versus)

Año: 2000

Nacionalidad: Japón

Dirección: Ryuhei Kitamura

Guión: Ryuhei Kitamura, Yudai Yamaguchi

Intérpretes: Tak Sakaguchi, Hideo Sakaki, Chieko Misaka, Kenji Matsuda

Formato: DVD

Sinopsis: Un convicto escapa al bosque con la ayuda de unos gángsters de la yakuza japonesa. Con ellos también va una chica que han secuestrado, y a la que el convicto se ve obligado a proteger. Ambos huyen a lo profundo del bosque perseguidos por los gángsters, pues los dos son requeridos por el cliente de los mercenarios. Lo que éstos no saben es que están en el Bosque de la Resurrección, donde los muertos vuelven a la vida como zombies.

Recomendación: En la primera etapa de Kitamura, a la cual pertenece este film, sus películas eran mucho más livianas en el plano intelectual, y con grandes dosis de comedia y violencia. Los fans de esta primera época nunca le perdonaron al cineasta su adentramiento en las cuestiones filosóficas planteadas en Aragami o Alive, y ha sido tachado de intelectualoide y presuntuoso por sus desengañados seguidores. Sin embargo, viendo Versus uno percibe claramente el germen de muchas de las ideas que después elaboraría más profundamente en Aragami o que aparecerían sugeridas en Azumi.

La película tiene un aire amateur y exagerado, que hace recordar un poco a obras como Diabólico de Raimi o al cine de Robert Rodríguez, y aunque llega a estirarse la acción un poco más de lo recomendable, vale la pena seguirla hasta el final.

The bride with the white hair

(The bride with white hair)

Año: 1993

Nacionalidad: China

Dirección: Ronny Yu

Guión: Kei To Lam

Intérpretes: Brigitte Lin, Leslie Cheung, Francis Ng

Formato: DVD

Sinopsis: Basado en un clásico de la literatura china, este film narra la historia de Lian, una hermosa joven criada por los lobos en las montañas de Wudang, y de Zhuo, un joven y valiente guerrero. Cando Zhuo era niño, el canto de una misteriosa niña lo salva de ser devorado por los lobos, pero Lian desaparece antes de que Zhuo pueda agradecerle. Los años pasan y llega el momento en que Zhuo se une al ejército revolucionario para derrocar a la malvada dinastía Mo, gobernada por Ji, un emperador hermafrodita que ha raptado a Lian para aprovechar su magia contra el ejército de rebeldes. Cuando Lian se niega a atacar a Zhuo, el emperador ordena que la torturen hasta morir. Pero el destino vuelve a unir a Lian y Zhuo, lo que desata la ira del emperador, cuya parte masculina está enamorada de Lian. Celoso, Ji prepara su venganza.

Recomendación: La película en sí es básicamente una historia de amor trágica, muy emparentada con la mitología china, llena de fantasía, y está filmada con gran estilo y oficio, con un despliegue visual realmente increíble, especialmente para un film que no es una superproducción, en lo que concierne a escenografía, vestuario y fotografía.

Cuando Tarantino vio esta película quedó tan fascinado, que decidió promocionarla a los cuatro vientos, y pasear a Yu por cuanto festival pudo. Acto seguido, se puso a escribir el guión de Kill Bill, tomando varios elementos y situaciones de The bride… y readaptándolos a su universo cinematográfico, mientras el director chino era contratado en Hollywood para dirigir bazofias como La novia de Chucky y Freddy Vs. Jason. Como vemos, a algunas personas les va mejor que a otras.

Sunshine: Alerta solar

(Sunshine)

Año: 2007

Nacionalidad: UK

Dirección: Danny Boyle

Guión: Alex Garland

Intérpretes: Cillian Murphy, Chris Evans, Rose Byrne, Cliff Curtis, Troy Garity, Hiroyuki Sanada, Benedict Wong, Michelle Yeoh

Formato: DVD

Sinopsis: El sol está agonizando, y la subsistencia de la humanidad peligra con él. Nuestra última esperanza: una nave espacial con un resuelto equipo de ocho hombres y mujeres. Los astronautas llevan consigo un aparato que le dará nueva vida a la estrella. Pero ya durante el viaje, sin posibilidad de contacto radial con la Tierra, la misión se empieza a complicar. Pronto, la tripulación se encontrará luchando no sólo por mantenerse viva, sino también por conservar su estabilidad mental.

Recomendación: La segunda incursión del director de Trainspotting en el cine fantástico (la primera fue la interesante Exterminio), es una película de ciencia ficción lograda y prolija, que presenta un grupo de personajes dispares encerrados en un cohete espacial destinado a arrojar una bomba que reactive a un Sol ya moribundo. Las previsibles tensiones entre los miembros de la tripulación son manejadas con sutileza, a través de personajes alejados de la caricatura norteamericana de este tipo de films.

Probablemente el punto más interesante de la película es la construcción de un aura de misterio alrededor de algo tan cotidiano como el Sol, que toma en la película la dimensión de una especie de antiguo dios, al cual un grupo de elegidos va a suplicar por su protección y cuidado. Echando mano especialmente del sonido, Boyle hace de la moribunda estrella un personaje terrible, inescrutable, y ante las dimensiones gigantescas de su poder, la misión del Icarus, tal es el ominoso nombre del cohete, adquiere un matiz de sacrilegio, de desafío a los dioses, de intromisión con poderes inmanejables para los simples mortales.

Con todo esto, Sunshine logra descollar en el panorama del último cine fantástico con recursos básicos, apelando más a la puesta en escena y a la narración sólida que a pueriles intentos de sorprender a un espectador cada vez más inmune a los giros inesperados y las explicaciones pretensiosas. No es poco.